Inteligencia emocional
Inteligencia Emocional aplicada a la venta
En la era en la que los contenidos son generados por los usuarios online, el equilibrio de poder se ha desplazado del vendedor al comprador, por lo que las relaciones son más importantes que nunca. Si tenemos en cuenta la interacción de los factores claves que los compradores utilizan para hacer un sí / ninguna decisión, es evidente que de todos ellos, la relación con el cliente es la que es más difícil de copiar por los competidores.
¿Qué es la Inteligencia Emocional?
“Incluye las áreas de conocer las propias emociones, manejar emociones, motivarse a uno mismo, reconocer emociones en otros y manejar relaciones”
La inteligencia emocional es la habilidad para motivarse y persistir frente a las frustraciones, controlar los impulsos, demorar gratificaciones, regular los estados de humor, evitar que las desgracias obstaculicen la habilidad de pensar, desarrollar empatía, etc
¿Sabes el papel que juegan las emociones cómo vendedor?
-El primer paso es tomar consciencia de las emociones de uno mismo, identificarlas y darles nombre. Esto ayuda a saber si la emoción que se tiene, en ciertos momentos, es adecuada para la venta. La autorregulación emocional es otra capacidad a gestionar, ya que en caso de tenerla puedes elegir tanto la emoción como la intensidad para cada situación. El autocontrol es básico para adaptarse al entorno de las ventas y de las relaciones.
-El segundo paso a nivel individual es tener un gran compromiso hacia el logro, tener una actitud positiva. Ser proactivos, tener iniciativa y capacidad de afrontamiento ante situaciones no deseadas. Tener tolerancia a la frustración y al rechazo. Este gran compromiso ante los objetivos se da cuando un empleado está automotivado.
Cómo desarrollar la inteligencia emocional
La comprensión es la clave del desarrollo. Existen técnicas en psicología cognitivo-conductual que enseñan a reconocer tus propios sentimientos. En el futuro, este conocimiento ayudará a comprender las emociones de otras personas.
Es simple. Si estás abrumado por una emoción, párate y piensa qué es este sentimiento, por qué lo estás experimentando y qué hacer con él. Así que dite a ti mismo: «Ahora estoy enfadado, porque… Para hacer frente a esta emoción, tengo que…».
Los expertos recomiendan llevar un diario de tus propias emociones. Es necesario apuntarlas a diario, analizar las fuentes y buscar mecanismos de control.
¡Que todo te salga genial!
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